Miércoles 16 de Octubre de 2019 |  01:00 pm 

El bien organizado informe de Rodrigo Acuña

 

El bien organizado informe de Rodrigo Acuña dejo claro que en el distrito y en Caborca se pueden hacer cada vez mejores cosas y que con un buen equipo de colaboradores salen mejor ya que todo les salió a pedir de boca en donde desde luego se dejaron ver las tablas del “Rorro” y su gente quien por cierto se tiene bien merecido se le tome en cuenta en las ya cercanas piscas electorales ya sea para su municipio ó para este tercer distrito que conoce muy bien porque definitivamente se lo merece y pues nuestro ilustre y bien intencionado diputado les podrá decir más al respecto y la verdad harían muy buena mancuerna política ya que Rodrigo Acuña dejo claras y precisas sus intenciones de participar por nuestra perla del desierto y desde nuestro punto de vista creemos que ya la merece y que sería un buen alcalde así que a esperar los tiempos que ya están muy cerquitas.

Actualizado (Viernes, 27 de Octubre de 2017 16:38)

 

NI EL DIPUTADO ACUÑA NI TODO EL CONGRESO PUDIERON CERRAR LAS ADUANAS DE SONOYTA Y ALMEJAS... AL CONTRARIO LAS ESTÁN REMODELANDO, AMPLIANDO Y EQUIPANDO.

Por: Prof. Andrés Tovar Sánchez
A pesar del decreto que en sus tiempos hiciera el ex-presidente de México Vicente Fox, en el que declaro a Caborca como zona libre y del anuncio que hiciera el actual mandatario nacional Enrique Peña Nieto, en donde dijo que quitarían todas las aduanas, a estas alturas la de San Emeterio en el municipio de Sonoyta y la de Almejas ubicada entre Puerto Peñasco y Caborca siguen en todo su esplendor laborando, por lo que una de las principales gestiones que se propuso a realizar el diputado local por el tercer distrito Rodrigo Acuña, seria impulsar el cierre de dichas garitas y en meses pasados el legislador logro traer a casi todo el congreso a Caborca, donde públicamente en sesión establecida en la sala del cabildo de este ayuntamiento se acordó solemnemente que se gestionaría ante las instancias correspondientes la desaparición de dichas garitas por ser acuerdo del ejecutivo federal sin ejecutar en esta región fronteriza. ¿Pero qué paso? Al parecer la gestión de nuestro bien intencionado diputado y de casi todo el congreso, parece que tuvo reacciones contrarias, ya que en lugar de cerrar o desaparecer estos filtros fiscales les mandaron como respuesta la remodelación, ampliación y hasta modernización de la aduana conocida como San Emeterio y reforzando la vigilancia en la garita conocida como Almejas. Todo esto le trajo una gran desolación a la gente de esta región, principalmente a los comerciantes quienes primero sufrieron la embestida del alza del dólar y ahora este trancazo al ampliarles al máximo la aduana y burocratizar aún más el paso de mercancías principalmente americanas, dándoles con ello el tiro de gracia ya que algunas de las personas que ahí laboran de por si son prepotentes y groseras, ahora con este fortalecimiento de su búnker pues que nos espera a los caborquenses. Pero aparte políticamente hablando, el diputado Acuña y el congreso que lo respaldo se quedaran con las ganas de hacerle el favor completo a sus representados quienes cada día se sienten más insatisfechos con este gobierno, porque aunque digamos o pensemos lo que sea, esta es la triste realidad... Brinquemos y saltemos no cerraran las aduanas que tanto perjudican a Caborca y pueblos aledaños. Hasta la próxima si mi Dios me lo permite.
 

COMEDORES INSALUBRES VERDADEROS FOCOS DE INFECCIÓN RESTAURANTES DISFRAZADOS PARA NO PAGAR IMPUESTOS UN EJEMPLO ES EL DE QUITOVAC EN SONOYTA.

Algunos comedores de la región de Caborca, de Sonoyta y de Trincheras, son operados principalmente dentro de las  comunidades mineras sin el menor cuidado al momento de preparar los alimentos, violentando con ello las reglas sanitarias ya que generalmente son trabajados por una o máximo tres personas quienes por falta de tiempo preparan los alimentos al vapor y no les interesa el más elemental signo o cuidado sanitario si no que solo lo hacen por cobrar su sueldo y pues los responsables o encargados no les interesa a quien contraten ni como le hagan ya que solo quieren cubrir el compromiso y obtener ganancias sin importar quién o como este insalubremente cocinando o distribuyendo los alimentos, y estas personas además duermen y viven con todas sus consecuencias dentro de los mismos comedores por lo que es lógico que se generen una gran cantidad de bacterias que producen enfermedades estomacales y diarreicas llegando a casos más graves y todo porque estos focos de infección no son revisados y sancionados actualmente por ninguna autoridad ni sanitaria ni de ninguna otra índole, tal es el caso del comedor que dicen que atiende a trabajadores de una mina y que está en la comunidad de Quitovac en el Municipio de Sonoyta, el cual se encuentra entre unas casas rodantes y sin agua y ahí se han intoxicado ya algunos trabajadores a causa de la comida insalubre que les preparan porque solo existe una persona que hace todo el trabajo y por lógica no alcanza posiblemente ni a lavar los alimentos que mal alcanza a preparar. Sería bueno que la autoridad competente revisara de inmediato este comedor y muchos otros tantos que existen porque además de ser restaurante disfrazados de comedores para no pagar  impuestos ni tener licencias sanitarias también se sabe que algo mas venden ahí, aprovechando a los clientes cautivos, así lo manifestaron a este medio algunos quejosos que nos pidieron omitir sus nombres. Deberás que las autoridades correspondientes tendrán mucho trabajo para investigar a estos focos rojos de infección y centros de vicio, ¿Pero le irán a entrar como el caso más fuerte como es el  de Quitovac que nos están señalando? por lo pronto trataremos de platicar con el Doctor Cañez, jefe de la Jurisdicción Sanitaria Regional, a ver si puede hacer algo al respecto y estaremos al pendiente de los resultados sobre esta denuncia en la que tanto nos han insistido. Hasta la próxima si mi dios me lo permite. 
 

¿Quién nos entiende pues? ¿Qué queremos? ¿Orden o seguir manteniendo a los líderes de la CNTE?

Por Profe. Andrés Tovar Sánchez 

Hace más de treinta años que algunos personajes encontraron como muchos otros su modus-vivendi, amparados por la poca preparación y la holgazanería de algunos trabajadores de la educación en el sur y centro del país y desde entonces poco a poco se aglutinaron en  esa organización conocida como CNTE la cual ha logrado ir creciendo y manteniéndose bajo el lema de “Hay que hacer desorden y buscar la manera de no trabajar” obviamente que una bola de flojonazos, agitadores y corruptos rápidamente se adhirieron a esta sección “mala” del sindicato, pero lo más triste, utilizando a los niños y padres de familia con el pretexto de que se les han pisoteado sus derechos logrando envolver de una manera u otra a quienes menos tienen la culpa y el problema es que  esto no es de ahorita y algunos gobiernos pasados fueron complacientes con estos personajes y los dejaron crecer sin darse cuenta de la clase de alimañas que estaban formando y habría que decirlo porque no, que al mismo gobierno de esa época le eran útiles y pues tal vez por eso dejaron crecer a los enanos del circo y ahora no encuentran como pararlos y lo más triste es que la gente les cree sin darse cuenta de todo el daño que le están haciendo al país, principalmente a sus estados de donde fueron engendrados. La pregunta seria ¿Hasta cuándo podrá el gobierno pararlos? Y nosotros ¿Queremos el orden o seguir manteniendo a los lideres vividores y corruptos de la CNTE? Porque eso es realmente, no se crea usted que son lo que dicen ser, si realmente quisieran ayudar a México como lo gritan se pondrían a trabajar, no dejarían a los niños sin clases y sus manifestaciones fueran pacificas y en fin de semana en días inhábiles, pero no, vea de que manera lo hacen. La verdad hasta personas sin estudios se manifiestan en nuestro país y no son tan groseros y dañistas como estos que se dicen maestros de la CNTE… Ya basta ¿Qué no? O usted qué opina. Ese es mi humilde punto de vista… y sépase que soy maestro jubilado y no podrán decirme que no conozco del asunto… ¡Y aclaro! No estoy en contra de las manifestaciones, sino en contra de cómo las utilizan para sus beneficios líderes corruptos… Hasta la próxima, si mi Dios me lo permite.
 
 

TODOS APROVECHAN PERO POCOS APRECIAN LAS BONDADES DE SEDESOL ¿COSTUMBRE O POCO AGRADECIDOS?

Sin lugar a dudas el Gobierno Federal o de la Republica hace su mejor esfuerzo para ayudar a las familias más necesitadas del país, a pesar de la enorme crisis por la que atraviesan y aún más cuando los precios internacionales del petróleo pasan por sus peores momentos al no obtener ni el costo de su producción por barril; que era de donde el Gobierno de la Republica echaba mano para sostener estos y otros programas, pero aun así y con todo eso se ha sostenido la bondadosa secretaria conocida como “SEDESOL” en donde se albergan una gran cantidad de programas de ayuda directa y segura para los Mexicanos como son los siguientes: 
PROSPERA.- aquí reciben apoyos económicos las familias más necesitadas, 65 Y MAS.- programa de pensión para adultos mayores, PAL SIN HAMBRE.- las familias reciben una tarjeta y cada 2 meses van y reciben con ella mandado, PAJA.- es un programa de atención a jornaleros agrícolas en el que se les dan apoyos en dinero, PEP.- programa de empleo temporal, el cual se coordina con los ayuntamientos.
Además existe el programa de guarderías para madres trabajadoras así como el seguro de vida para MADRES JEFAS DE FAMILIA que ayuda a sus hijos con becas para estudiar en caso de que llegasen a faltar. 
Pero también se coordina con algunas otras secretarias como la SCT para pasarles su padrón de familias necesitadas y han ayudado a entregar desde televisiones hasta focos ahorradores de luz, por mencionar algunas bondades de este exitoso programa. 
Después de todo esto la pregunta sería ¿O no apreciamos o somos poco agradecidos? Diran algunos reaccionarios, ¡Es que es su obligación! ¿Pero lo hacen siempre? Yo creo que no todos los gobiernos tienen la misma intención ni sensibilidad. Por lo pronto usted reciba lo que estas gentes le ofrecen sin poner peros, y recuerde… A caballo regalado no se le busca colmillo… y si no le parece bueno pues no pierda su tiempo haciendo fila, dele oportunidad a quien tenga voluntad y verdaderamente ocupe lo que SEDESOL y el Gobierno de Peña Nieto les ofrece, digo porque hay personas que a pesar de que van a recibir regalado todavía pegan de gritos molestos por las filas que hacen o el tiempo que utilizan esperando el apoyo. Hasta la próxima si mi dios me lo permite.
 
 

GRAN CANTIDAD DE MENORES LABORAN EN CAMPOS AGRICOLAS DE CABORCA

Por: Prof. Andrés Tovar Sánchez

Sin poder calcular con exactitud la gran cantidad de menores que laboran en los campos de la costa agrícola de Caborca, el director del semanario Imagen de Sonora quedo sorprendido al observar como muchísimos campos esparragueros utilizan a una gran cantidad de niños y jóvenes para realizar labores agrícolas sin el menor recato y sin el cuidado u observación por parte de las autoridades correspondientes, eso sin tomar en cuenta que aparte de la explotación de que son objeto estos menores, laboran sin ningún tipo de seguridad o prestación social, menos sindical, violando con ello todas las reglas laborales y los más elementales derechos humanos los patrones, al utilizar de esta forma la mano de obra infantil y menor lo cual está claramente señalado por las leyes mexicanas e internacionales como delito. Pero mi pregunta es ¿hasta cuándo voltearan los funcionarios del trabajo y del IMSS hacia el campo de Caborca, hasta cuando dejaran la refrigeradas oficinas y se irán a los campos agrícolas a darse un baño de sol y a desquitar su sueldo? Haciéndoles justicia a los campesinos y poniendo en orden a los patrones y encargados de los ranchos que se creen intocables, porque aparte se dan el lujo de decir que no les harán nada y que están arreglados con las autoridades, ¿Pero será cierto esto? O solo querrán apantallar y acrecentar el desconocimiento de los derechos laborales de los campesinos o serán puro blofe de estos señores que utilizan a menores en sus campos? Pues ahí está la bolita y el saco para quienes les quede y sobre todo para que se lo pongan las autoridades laborales junto con las pilas para ayudar a quienes verdaderamente lo necesitan y que no inclinen la balanza solo para los que tienen la lana. Hasta la próxima si mi dios me lo permite.

 

CUANDO SE SOLUCIONARAN LOS PROBLEMAS EN LA MINA LA HERRADURA DE CABORCA?

Por: Profr. Andrés Tovar S.

Desde su puesta en función la mina la herradura ubicada en el Desierto de Caborca Sonora, ha mantenido al igual que la mayoría de las minas de oro, una serie de situaciones que la han puesto, si no, al borde del cierre, si a pensar muy seriamente, ya que las distintas cuestiones que tienen que ver ya sea con problemas de tipo laboral y hasta situaciones de demandas por legalidad o titularidad de los terrenos en donde se encuentra establecida, ya que por una parte se encuentra en litigios con los integrantes de un ejido llamado el Bajío y por otra con dos grupos de otro ejido llamado cerro de la herradura, de donde por cierto se rumora muy fuerte la cuestión de que las personas que están siendo beneficiadas económicamente por la minera como pago por los terrenos, hecho al ejido por parte de la minera, no todos son los verdaderos ejidatarios sino más bien son un grupo que en tiempo y forma se acomodaron en el centro del asunto y salieron beneficiados sin ser los verdaderos dueños, por lo que , los que dicen ser los verdaderos titulares de esos terrenos que explota la mina , ya prepararon una demanda con todas la de la ley para hacer valer sus derechos y exigirle a la millonaria empresa minera que voltee a verlos y se les haga justicia, asunto que trae ya casi terminado de cocinar un grupo de abogadas, muy derechos por cierto, que le darán buena batalla a esta empresa del oro en Caborca, y créalo que esto me lo dijo un pajarito muy conocedor del asunto, y pues otra mancha más para el tigre, sin contar con el ya próximo recuento del SINDICATO de trabajadores, donde los pavonistas y los seguidores del Napo se darán un buen entre en esta mina y aunque no parece hay muchos que aseguran que la cosa estará divididona por la gran inconformidad callada de un nutrido grupo de trabajadores que coquetean con el Napo, y aunque la mina no lo quiera y no se manifiesten abiertamente por temor a represalias o ser despedidos. Así que esperemos que la sangre no llegue al rio y que los cañonazos de oro de la minera logren controlar sus broncas. Hasta la próxima si mi dios me lo permite. 
 

Aprender a resolver "bajo presión"

Por: Aquiles Córdova Morán

En vista de las profundas e innegables modificaciones que la conciencia nacional ha experimentado, o, cuando menos, exhibido rotundamente en el último año, son necesarios drásticos cambios en el quehacer político y no solamente, como afirman muchos, en el partido oficial. Por lo pronto, resulta más que evidente que dichos cambios son también necesarios en quienes ejercen directamente el poder, desde las distintas dependencias del aparato administrativo, si realmente quieren coadyuvar, y no estorbar, en las tareas de la modernización política. Tales cambios tienen que comenzar, a mi parecer, por la concepción misma que los funcionarios han tenido hasta hoy del ejercicio del poder.

Abordemos un aspecto concreto de la cuestión. La Constitución General de la República consagra, en su artículo noveno, el derecho a la reunión y manifestación pública de los ciudadanos para formular una petición o protestar contra un acto de autoridad, con la condición de que no se profieran injurias contra ésta ni se haga uso de violencia o amenazas para intimidarla. De la existencia misma de este derecho, se colige que el constituyente sí aceptó como legítima la presión que los ciudadanos pueden ejercer, a través de su número y de la razón que les asiste, manifestada públicamente, para lograr que una autoridad determinada los escuche y resuelva en su favor, cuando esté de su parte el derecho y la racionalidad. Dicho de otra manera, la Constitución no condena todo tipo de presión, sino solamente aquélla que se ejerce a través de la violencia y la amenaza.

No es ningún secreto, en cambio, que muchos funcionarios públicos tienen y practican una idea distinta de la cuestión. Su concepción autoritaria del ejercicio del poder les hace ver en toda manifestación pública, así sea la más timorata y respetuosa, un verdadero desafío no sólo a su propia autoridad, sino, incluso, a la autoridad completa del Gobierno. Para este tipo de funcionarios, recibir una comisión de ciudadanos que encabecen una manifestación, escuchar sus quejas y peticiones, pero, sobre todo, resolver favorablemente sus demandas, es no sólo una humillación que les causa urticaria por varios días, sino una verdadera claudicación "ante las presiones" que pone en riesgo, a su juicio, la estabilidad misma del sistema.

Esta concepción de la relación entre el poder y el derecho ciudadano de manifestación y petición no solamente es claramente nugatoria de estos mismos derechos, los convierte, incluso, en graves delitos en contra de la paz pública, el respeto a la autoridad y la estabilidad del sistema, convirtiéndolos así, en una espada de Damocles que pende amenazadora sobre la cabeza de quienes se atreven a ejercer los derechos de manifestación y petición.

Es precisamente, como todo mundo sabe, de esta concepción autoritaria del ejercicio del poder y de las garantías individuales, de donde ha brotado la frase favorita de funcionarios prepotentes y antidemocráticos, con la que justifican aún sus más absurdas negativas a atender las peticiones ciudadanas: "El gobierno no negocia bajo presiones".

Pues bien, si es verdad que el gobierno, que sus funcionarios, a la luz de los cambios políticos ocurridos en los últimos tiempos, reconoce que es necesario abrir las puertas a una mayor participación ciudadana en la vida política y social del país, que el ciudadano común y corriente, sólo u organizado, no solamente puede, sino aún debe, tomar parte en las decisiones que afectan su vida y la de su comunidad, que la democracia, en fin, no puede consistir más que en una mayor participación y actividad autónoma de las grandes masas populares, ha llegado el momento preciso en que los funcionarios, desde el más encumbrado hasta el más humilde, dejen de considerar las manifestaciones públicas de los ciudadanos inconformes como actos subversivos y comiencen a verlos como una saludable sintomatología (las protestas de los ciudadanos son el cuerpo social, lo que la fiebre al organismo humano) que les permitirán, de ahora en adelante, detectar los males y ponerles el remedio oportuno y efectivo que éstos requieren.

Si estamos realmente dispuestos a entrar en una era de auténtica y profunda democratización de la vida nacional, en todos sus ámbitos y niveles, es necesario y urgente abandonar la concepción autoritaria del poder y sustituirla por una concepción democrática y participativa del mismo, que no excluya sino aliente y atraiga la acción creativa y consciente de los ciudadanos y sus organizaciones de cualquier índole.

El funcionario público debe saber y aceptar, a partir de ahora, que la "presión" que ejercen los ciudadanos mediante la reunión y manifestación pública, no es ilegítima ni mucho menos un delito que deba ser sancionado, sino, justamente, uno de los pocos recursos reales, efectivos, que la ley les concede para luchar contra la distorsión del derecho, contra la injusticia, la prepotencia, la corrupción y la lenidad culposa de los funcionarios y para participar activamente, a su modo, en la cosa pública.

La desviación, la corrupción y el herrumbramiento de una maquinaria gubernamental es, casi siempre, consecuencia de la falta de iniciativa y libertad ciudadana para protestar, criticar y exigir en contra de las fallas de dicha maquinaria. La protesta y la manifestación públicas, (siempre y cuando, claro, se sujeten a lo dispuesto por la ley), entonces, vistas desde este ángulo de la cuestión, no solamente no pueden ser calificadas como subversivas o enemigas de la estabilidad de un gobierno, sino que deben ser impulsadas y alentadas como el mejor antídoto en contra de la corrosión del poder establecido.

Los funcionarios mexicanos, pues, entre otros muchos ajustes que deben hacer a sus concepciones y conducta pública, deben aprender a negociar y resolver "bajo presión", siempre y cuando los solicitantes cumplan con los requisitos de la legalidad y racionalidad necesarias, tanto más cuanto que el mismo PRI, está anunciando (¿lo cumplirá?) que está dispuesto a ponerse a la cabeza de las demandas populares para recuperar la credibilidad perdida. Pero no nos engañemos si el PRI  no lo hace, otros tomarán su lugar.  Conque…

Por: Aquiles Córdova Morán

 

En vista de las profundas e innegables modificaciones que la conciencia nacional ha experimentado, o, cuando menos, exhibido rotundamente en el último año, son necesarios drásticos cambios en el quehacer político y no solamente, como afirman muchos, en el partido oficial. Por lo pronto, resulta más que evidente que dichos cambios son también necesarios en quienes ejercen directamente el poder, desde las distintas dependencias del aparato administrativo, si realmente quieren coadyuvar, y no estorbar, en las tareas de la modernización política. Tales cambios tienen que comenzar, a mi parecer, por la concepción misma que los funcionarios han tenido hasta hoy del ejercicio del poder.

Abordemos un aspecto concreto de la cuestión. La Constitución General de la República consagra, en su artículo noveno, el derecho a la reunión y manifestación pública de los ciudadanos para formular una petición o protestar contra un acto de autoridad, con la condición de que no se profieran injurias contra ésta ni se haga uso de violencia o amenazas para intimidarla. De la existencia misma de este derecho, se colige que el constituyente sí aceptó como legítima la presión que los ciudadanos pueden ejercer, a través de su número y de la razón que les asiste, manifestada públicamente, para lograr que una autoridad determinada los escuche y resuelva en su favor, cuando esté de su parte el derecho y la racionalidad. Dicho de otra manera, la Constitución no condena todo tipo de presión, sino solamente aquélla que se ejerce a través de la violencia y la amenaza.

No es ningún secreto, en cambio, que muchos funcionarios públicos tienen y practican una idea distinta de la cuestión. Su concepción autoritaria del ejercicio del poder les hace ver en toda manifestación pública, así sea la más timorata y respetuosa, un verdadero desafío no sólo a su propia autoridad, sino, incluso, a la autoridad completa del Gobierno. Para este tipo de funcionarios, recibir una comisión de ciudadanos que encabecen una manifestación, escuchar sus quejas y peticiones, pero, sobre todo, resolver favorablemente sus demandas, es no sólo una humillación que les causa urticaria por varios días, sino una verdadera claudicación "ante las presiones" que pone en riesgo, a su juicio, la estabilidad misma del sistema.

Esta concepción de la relación entre el poder y el derecho ciudadano de manifestación y petición no solamente es claramente nugatoria de estos mismos derechos, los convierte, incluso, en graves delitos en contra de la paz pública, el respeto a la autoridad y la estabilidad del sistema, convirtiéndolos así, en una espada de Damocles que pende amenazadora sobre la cabeza de quienes se atreven a ejercer los derechos de manifestación y petición.

Es precisamente, como todo mundo sabe, de esta concepción autoritaria del ejercicio del poder y de las garantías individuales, de donde ha brotado la frase favorita de funcionarios prepotentes y antidemocráticos, con la que justifican aún sus más absurdas negativas a atender las peticiones ciudadanas: "El gobierno no negocia bajo presiones".

Pues bien, si es verdad que el gobierno, que sus funcionarios, a la luz de los cambios políticos ocurridos en los últimos tiempos, reconoce que es necesario abrir las puertas a una mayor participación ciudadana en la vida política y social del país, que el ciudadano común y corriente, sólo u organizado, no solamente puede, sino aún debe, tomar parte en las decisiones que afectan su vida y la de su comunidad, que la democracia, en fin, no puede consistir más que en una mayor participación y actividad autónoma de las grandes masas populares, ha llegado el momento preciso en que los funcionarios, desde el más encumbrado hasta el más humilde, dejen de considerar las manifestaciones públicas de los ciudadanos inconformes como actos subversivos y comiencen a verlos como una saludable sintomatología (las protestas de los ciudadanos son el cuerpo social, lo que la fiebre al organismo humano) que les permitirán, de ahora en adelante, detectar los males y ponerles el remedio oportuno y efectivo que éstos requieren.

Si estamos realmente dispuestos a entrar en una era de auténtica y profunda democratización de la vida nacional, en todos sus ámbitos y niveles, es necesario y urgente abandonar la concepción autoritaria del poder y sustituirla por una concepción democrática y participativa del mismo, que no excluya sino aliente y atraiga la acción creativa y consciente de los ciudadanos y sus organizaciones de cualquier índole.

El funcionario público debe saber y aceptar, a partir de ahora, que la "presión" que ejercen los ciudadanos mediante la reunión y manifestación pública, no es ilegítima ni mucho menos un delito que deba ser sancionado, sino, justamente, uno de los pocos recursos reales, efectivos, que la ley les concede para luchar contra la distorsión del derecho, contra la injusticia, la prepotencia, la corrupción y la lenidad culposa de los funcionarios y para participar activamente, a su modo, en la cosa pública.

La desviación, la corrupción y el herrumbramiento de una maquinaria gubernamental es, casi siempre, consecuencia de la falta de iniciativa y libertad ciudadana para protestar, criticar y exigir en contra de las fallas de dicha maquinaria. La protesta y la manifestación públicas, (siempre y cuando, claro, se sujeten a lo dispuesto por la ley), entonces, vistas desde este ángulo de la cuestión, no solamente no pueden ser calificadas como subversivas o enemigas de la estabilidad de un gobierno, sino que deben ser impulsadas y alentadas como el mejor antídoto en contra de la corrosión del poder establecido.

Los funcionarios mexicanos, pues, entre otros muchos ajustes que deben hacer a sus concepciones y conducta pública, deben aprender a negociar y resolver "bajo presión", siempre y cuando los solicitantes cumplan con los requisitos de la legalidad y racionalidad necesarias, tanto más cuanto que el mismo PRI, está anunciando (¿lo cumplirá?) que está dispuesto a ponerse a la cabeza de las demandas populares para recuperar la credibilidad perdida. Pero no nos engañemos si el PRI  no lo hace, otros tomarán su lugar.  Conque

 

REFLEXIONEMOS… ¿QUIEN ES MAS CORRUPTO, EL GOBIERNO DEL PRI O EL DEL PAN?

Quien tiene la culpa, ¿el indio o el que lo hace compadre?

Un viejo y conocido refrán reza que no tiene la culpa el indio sino el que lo hace compadre; situación que podríamos empatar al momento de reflexionar en el sentido, hablando políticamente, de que si quien es más corrupto, el gobierno del PRI o el PAN, precisamente en estos momentos en que se acaba de realizar una transición de poderes después de las recientes y pasadas elecciones, sobre todo aquí en Sonora, que es donde nos toca vivir tan de cerca la situación social, real y política de nuestro entorno, por lo que de verdad es necesario reflexionar y muy bien, porque piense usted, cada que termina un trienio o sexenio de gobierno, pero sobre todo, cuando hay alternancia o cambio de partido, se viene una avalancha de dimes y diretes en el sentido de que los que se fueron son más corruptos que los que se quedaron y viceversa y pues al final de cuentas solo queda en eso, en mero mitote o más bien en resentimiento por haber sido despojados de sus sendos huesos “y con harta carne” como diría mi abuela, asunto que no es pecado ya que cada quien busca su chuleta y de acuerdo a Dios está permitido, pero lo que no se vale es que las cosas las digan los simpatizantes de cada partido con dolo, porque fueron despedidos de sus chambas que es lo que más les duele, sino que deberían de manifestarlo cuando el gobierno está en turno y aunque sean de su mismo partido, pues no tiene caso que después anden como gallinas sin pollos cacaraqueando por todos lados que los que se fueron eran los más corruptos, aunque a decir verdad en algunos municipios si se pasaron de lanzas y los dejaron más limpios que un condominio sin terminar, dicen que tal es el caso de Puerto Peñasco y Caborca donde los dos ex alcaldes eran de diferentes partidos y pues habrá que investigar para ver qué hay de cierto ya que dicen que el ex tesorero priista de Peñasco y su ayudante un tal Roberto, “dicen” que se compraron ciertas propiedades caras ¿Y les alcanzaría con sus sueldos?, Y de Caborca, el ex alcalde panista “panchito Jiménez” y su gente no pudieron comprobar los casi 50 millones de pesos que tenía para recarpetear la ciudad. Por eso pregunto…¿Quién cree usted que es más corrupto, el gobierno del PRI o del PAN? Gracias hasta la próxima si mi Dios me lo permite.
 
 

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